viernes, 6 de noviembre de 2009

Orgullo de madre

Kukuxumusu (creo).

En dos meses cruzó la frontera unas quince veces. Pasaba de Tánger a Tarifa y le obligaban a volver. Pero un día eligió un autobús turístico que le llevó más lejos. Llegó a Sevilla. Viajó cuatro horas tumbado en el chasis. Cuando el autobús se detuvo en la cochera y los turistas se fueron, todo se quedó en silencio y entonces salió del escondite. Pero el garaje estaba cerrado, y el vigilante que le vio por la cámara de seguridad, llamó a la policía. No entendió nada de lo que hablaron pero dice que todos fueron muy amables con él. Estuvo intentando trabajar en varias provincias: Murcia, Comunidad Valenciana, Cataluña, Guipúzcoa y no recuerdo en cuántas más. Un día le llevaron a un centro de Cruz Roja y de allí lo mandaron aquí, a Castro, donde tuve la buena suerte de conocer a este chico.

Su madre tiene que estar muy orgullosa del hijo que tiene. Es bueno, cariñoso, deportista, extremadamente limpio, buen cocinero, honrado, discreto, dulce...

Un día me dijo: “Si yo limpio casa, entonces yo más tranquilo”. Siempre va bien arreglado. Limpia en un par de casas, un día a la semana. También sabe pintar y hacer trabajos de construcción. En Marruecos, por un día de trabajo en la obra y con menos medios que aquí, le daban cinco o seis euros, aquí si consiguiera el mismo trabajo cobraría treinta y cinco o cuarenta. Pero no hace más que sobrevivir, gana lo justo para pagar el alquiler y comer. Cuando consiga trabajar y ganar un sueldo de 800 ó 1.000 euros podrá ahorrar y volver a su país. ¿Pero cuándo será? Tiene 26 años y sus mejores años los pasa esperando, soñando, sufriendo. Sufre viendo a los jóvenes cuando hacen "botellón": “Mama, chicos beber, fumar, droga… muy mal, ¿eh?”.

Tiene una triste historia de amor. Ella está estudiando Medicina y su padre la obliga a dejar los estudios y a casarse con alguien que él ha elegido. Hace unos días, la chica se opuso a los deseos de su padre y se fue de casa. Ahora ha vuelto, pero sigue diciendo no a ese matrimonio que no desea. A ver si la espera no es muy larga, aunque parece que lo va a ser...

2 comentarios:

Naiara dijo...

joe.... vaya historia.....:(

Fátima dijo...

La historia fuerte, muy fuerte como la de muchos otros que se ven obligados a abandonar su paíos en busca de ese "paraiso".
Bicos
Fátima

GOOGLE ANALYTICS