lunes, 25 de febrero de 2008

Seni


Seni es de raza mandinga, la preferida por su fortaleza para llevar de esclavos a América durante varios siglos. Cuando estuvo en Talledo acababa de cumplir los 20 años y había dejado a su mujer embarazada de seis meses. Tenía dos cicatrices en las sienes, paralelas, muy decorativas. Se reía con cara de pillo cuando intentaba que salieran en las fotos que le sacábamos.

Los primeros días me miraba con curiosidad y extrañeza. Antes de irse me dijo que, si su bebé nacía niña, le pondría mi nombre. Pensé... si pudiera darte algo más que mi nombre...

Su destino era Mallorca pero no le dejaron embarcar. Esa noche en Barcelona otro africano, Buba, le ofreció su casa y en ella está. Me telefoneó, y decía una y otra vez, mamá Africa, mamá Africa. Yo le hablaba a sabiendas de que no me entendía, intentando transmitirle mi cariño. Buba lleva tiempo en España y habla bien; espero que la carga del chico de su raza que recogió en la calle, deje de ser pronto una carga. ¿Qué será de Seni? ¿En qué podrá trabajar? ¿Cuando conocerá a su hijo?

1 comentario:

Agnóstico Apático dijo...

Es maravilloso que pueda compartir sus experiencias con nosotros gracias con este blog. Le animo a seguir con él mucho tiempo. Gracias.

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